DIABETES

¿Que es la Diabetes Millitus?
La diabetes mellitus es un transtorno metabólico en el que los valores sanguíneos de glucosa se encuentran elevados por encima de unos valores que se consideran normales. Al nivel de glucosa en sangre se le denomina glucemia.
Las concentraciones de glucosa en sangre varían durante el día. Aumentan después de cada comida, recuperandose los valores normales al cabo de aproximadamente dos horas.
La insulina es la principal sustancia responsable del mantenimiento de los valores adecuados de azucar en sangre.
 
¿Existe más de un tipo de diabetes?
En la diabetes mellitus tipo 1 el paciente precisa de la administración periódica y continuada de insulina.
En la diabetes mellitus tipo 2, el páncreas continua produciendo insulina, incluso a veces en exceso. Sin embargo el organismo desarrolla una rsistencia a sus efectos. El principal factor de riesgo de esta diabetes es la obesidad. El estilo de vida, y la actividad física son, por tanto, fundamentales en la prevención y control de este tipo de diabetes.
 
¿Como puedo prevenir esta enfermedad?
En la prevención de la diabetes tipo 2 (la más frecuente ya que supone del 80 al 85% de la diabetes mellitus) es esencial luchar contra la obesidad, y en ambos tipos la evolución de la enfermedad dependerá, en gran parte, de la alimentación del paciente. La actividad física juega también un papel fundamental. Un mal control de la enfermedad conduce a una menor calidad de vida y a una disminución de la longevidad del paciente.

¿Qué modificaciones tendré que llevar a cabo en mi estilo de vida?
La dieta es, junto con el ejercicio físico y la insulina, uno de los tres pilares básicos para el tratamiento y control de la diabetes insulinodependiente. Una dieta equilibrada, y ajustada a las características individuales de cada paciente disminuye las complicaciones, y aumenta la calidad de vida. Sin una dieta adecuada, el control metabólico es imposible.

 
Consejos dietéticos:

1.- El control del peso posee una importancia fundamental. Una comida baja en grasas contribuirá a alcanzar y mantener el peso ideal.
2.- El deporte y el ejercicio físico contribuyen a disminuir la glucemia.
3.- Es importante respetar todas las comidas.
4.- Los carbohidratos han de ser el principal componente de la dieta, del 50 al 55% de las calorias totales, reduciendo al máximo la ingesta de alimentos ricos en azúcares simples como la sacarosa y aquellos productos que la contengan, como la bollería, pastelería y repostería, ya que estos alimentos aumentan rápidamente las concentracciones sanguíneas de glucosa. Resulta más conveniente optar por alimentos que aporten azúcares complejos, caracterizados por ser de asimilación lenta, como pan, harinas, patatas, legumbres, arroz, cereales, etc. No obstante, el consumo de este tipo de alimentos ha de ser moderado, siendo más adecuada la elección de productos integrales.

5.- Las grasas han de presentarse en un porcentaje variable comprendido entre el 25 y el 35% del total de calorías diarias ingeridas. En cuanto al tipo de grasa, las grasas saturadas no deben superar el 10% de las calorías, procurando que la mayoría provengan de fuentes de ácidos grasos polisaturados y mono-insaturados, como pescado, nueces y aceites vegetales. La explicación radica en el hechos de que la diabetes constituye un factor de riesgo cardiovascular, y estas últimas son grasas cardiosaludables. No obstante, dado que la obesidad es otro factor de riesgo cardiovascular, y que se encuentra en la raíz de muchos casos de diabetes de tipo 2, el consumo de grasas en general ha de ser moderado.
6.- En el adulto, la ingesta de proteínas debe de suponer el 15% del total de las calorías y aproximadamente un 50% han de ser de alto valor biológico (proteínas de origen animal).

7.- Elegir alimentos ricos en fibras ya que retardan la absorción de los carbohidratos ayudando a controlar el nivel de glucosa en sangre. Entre los alimentos ricos en fibra, podemos encontrar las frutas frescas (en zumo pieden parte de la fibra) y las verduras el pan integral, las legumbres y los cereales integrados. El aporte dietético de fibra óptimo estaría entre 35 y 70 gramos al día.
8.- Es recomendable comsumir alimentos ricos en sustancias antioxidantes, como las frutas y verduras.
9.- El alcohol debe ser consumido con moderación, especialmente fuera de las comidas.
10.- En cuanto al uso de medicamentos, hay que tener en cuenta que muchos de ellos, incluidos complejos vitamínicos, contiene sacarosa o fructosa como excipiente, por lo cual se debe consultar al médico o farmacéutico sobre su utilización.

 
Alimentos aconsejados:
A continuación se fijan una serie de alimentos cuyo consumo debe potenciarse en el marco de una dieta equilibrada y adaptada a las necesidades individuales de una diabético:
- Cereales: Arroz, trigo, avena, maíz, centeno, así como productos derivados de estos.
- Legumbres: Lentejas, garbanzos, alubias... Este tipo de alimentos aportan hidratos de carbono de absorción lenta y fibra.
- Aceite de oliva. También puede consumir aceite de girasol o maíz.
- Frutas frescas. Es aconsejable que cada una de las porciones no sean excesivas, debido a su riqueza en azúcares simples (fructosa). Conviene aumentar el consumo de cítricos.
- Carnes: Lo más aconsejable es tomar pollo o pavo sin piel, conejo, perdiz, codorniz, etc. En líneas generales, se debe optar por carnes magras y retirar la grasa visible de la carne que se consuma.
- Pescados: Blancos y azules.
- Leche y yogures desnatados, así como quesos frescos y bajos en grasa.
- Edulcorantes artificiales: Si el paciente está acostumbrado a añadir azúcar a sus bebidas debe utilizar algún edulcorante artificial como aspartamo o sacarina.
 
Alimentos restringidos:
Alimentos cuyo consumo se debe evitar en la medida de lo posible:
- Repostería, pastelería, bollería y dulces en general, como pasteles, tartas, bozcochos, madalenas, roscos, galletas no integrales y todo este tipo de alimentos.
- Manteca de cerdo, aceites de palma o de coco y otros aceites vegetales sin específicar.
- Frutas en conserva o en almíbar, compotas y mermeladas.
- Carnes grasas, charcutería y chacinas, fiambres, embutidos, vísceras....
- Salazones y ahumados.
- Leche entera, yogures enteros, quesos curados y grasos, mantequilla y nata.
- Miel, jaleas, caramelos, golosinas y productos que empleen fructosa como edulcorante.
- Gaseosa, colas, zumos comercializados y otros refrescos, ya que suelen contener bastante azúcar.
- Bebidas alcohólicas de alta graduación.