CELULITIS

Según una de las acepciones del diccionario de la Real Academia Española, la celulitis es una acumulación subcutánea de grasa en ciertas partes del cuerpo, que toman el aspecto de la piel de la naranja.

La terminación de esta palabra, "itis", podría hacernos pensar que es originada por una inflamación. Sin embargo, esto no se corresponde con la realidad.

La celulitis se trata de un problema femenino ya que es rara su presencia en hombres. En estos suele aparecer como problema derivado de otras patologías.

Su génesis es un proceso lento, complejo e inespecífico en el intervienen muchos factores, muchos de ellos desconocidos hasta la fecha.

Se cree que es causada por un aumento de la actividad del tejido adiposo y una mayor retención de agua, grasas y toxinas en el espacio intersticial. Además está asociada a trastornos circulatorios y a la degeneración de fibras de colágeno del tejido conjuntivo subcutáneo.

A consecuencia de todo esto se produce la aparición de zonas sobre engrosadas, con un aumento concomitante del grosor y de la sensibilidad de la piel, hipotermia y disminución de la movilidad cutánea.

 
FASES EVOLUTIVAS

FASE MANIFESTACIONES FISIOLÓGICAS MANIFESTACIONES CLÍNICAS
I Ectasia de conductos venosos y linfáticos Ralentización de microcirculación cutánea Edema intersticial periadipocitario Prácticamente inexistentes
Reversible
II Persisten el éxtasis sanguíneo y la vasodilatación. Hiperplasia e hipertrofia adipocitaria Piel de naranja a la presión (a veces con dolor) Aparición de estrías y varices Puede ser reversible
III Trasvasación de líquidos a tejidos colindantes Degeneración del colágeno de fibras dérmicas y epidérmicas Disposición no homogénea de adipositos Alteración del metabolismo celular adipocítico Piel de naranja espontánea. Piel fría y seca. Lipodistrofia localizada asociada a estrías nacaradas y flacidez Difícil reversibilidad.
IV Aumento de consistencia y endurecimiento de fibras de colágeno y elastina Encapsulación de adipocitos Piel de aspecto acolchado perceptible a simple vista sin presionar Dolor y sensibilización de la zona afectada No reversible
V Fibrosis o esclerosis cicatricial Aumento de actividad adipocítica Macronódulos palpables, duros e indoloros No reversible

Localización

En ocasiones (sobretodo las mujeres que padecen obesidad) la celulitis es generalizada. Sin embargo, esto no es lo habitual.

Normalmente cursa con depósitos localizados de grasa (dependiendo de la distribución fisiológica del tejido adiposo)

Localizaciones habituales son:
  • Partes inferiores del cuerpo: región pelviana, nalgas, muslos y rodillas
  • Tobillos
  • Otras menos usuales son la cervical, lumbar y la abdominal

Tipos de celulitis:

Según la distribución de los depósitos adipocíticos:

  • Celulitis generalizada: En grandes zonas y provoca importantes efectos deformantes. Suele asociarse a la obesidad y a unos hábitos alimentarios altamente desequilibrados. Suele iniciarse en la pubertad.
  • Celulitis localizada: En determinadas zonas del cuerpo. Puede iniciarse en la pubertad pero su evolución depende sobretodo de los cambios asociados a las etapas del ciclo de madurez sexual femenina.

Dependiendo del aspecto y consistencia de las zonas afectadas se distinguen:

  • Celulitis blanda o flácida: El aspecto de la piel de naranja se observa a simple vista sin necesidad de presión. Tejido superficial afectado es poco consistente, esponjoso y móvil. No suele ser dolorosa y suele acompañarse de trastornos circulatorios. Habitualmente se localiza en: brazos, piernas y glúteos.
  • Celulitis edematosa o acuosa: Es la menos frecuente y la de peor pronostico. Se debe a una alta retención de líquidos. El tejido tiene aspecto hinchado y es doloroso al tacto. Suele iniciarse en la pubertad y puede necesitar tratamiento médico.
  • Celulitis compacta o dura: Piel tersa y firme pero con un aspecto acolchado. Localizado en la mitad inferior del cuerpo. Es la de más prevalencia iniciándose en la adolescencia. Es de difícil eliminación.

A pesar de esta clasificación lo más frecuente es la aparición de las manifestaciones clínicas de varios tipos al mismo tiempo.

Factores desencadenantes y/o agravantes:

  • Hereditarios: Dotación genética, edad, predisposición familiar.
  • Alimentaria: Dietas hipercalóricas o ricas en lípidos e hidratos de carbono, alimentos precocinados o muy condimentados, exceso de sal.
  • Hormonal: Pubertad, menopausia, anticonceptivos, tratamientos hormonales perimenopausicos.
  • Conductual: Sedentarismo, uso de vestuario inadecuado (ropa ajustada, tacones…), cansancio, falta de sueño.
  • Patológica: Hipotiroidismo, disfunción hipofisaria, hiperfoliculismo, diabetes, alteraciones hepáticas.
  • Psicológica: Estrés, ansiedad, depresión, hiperemotividad, trastornos afectivos.

¿Qué hacer para prevenirla?

  • Seguir una dieta sana y equilibrada. Tomar sobretodo alimentos ricos en fibras, frutas y verduras. Las dietas hipocalóricas no son necesarias salvo si se presenta sobrepeso.
  • Evitar la cafeína, el alcohol, el tabaco y la sal. Disminuir el consumo de alimentos precocinados o muy condimentados así como los salazones y aperitivos para evitar la retención de líquidos.
  • Beber abundante agua, infusiones, caldos, zumos de frutas naturales (2L al día).
  • Horario regular.
  • Hacer ejercicio físico.
  • Correcta hidratación cutánea y realizar masajes para facilitar el drenaje de los tejidos y activar la microcirculación.
  • Evitar prendas ajustadas que impidan la correcta circulación.
  • Evitar situaciones de estrés, ansiedad, cambios bruscos de peso.
  • Evitar baños de sol intensos y sin protección y los baños con agua muy caliente.

Consejos:

  • No existen tratamientos milagrosos: Hay que ser constante con el tratamiento y además del tratamiento hay que cambiar el estilo de vida (ejercicio, alimentación, masajes…)
  • Limpiar la piel con un jabón suave y masajear con un guante de crin previamente a la aplicación del tratamiento.
  • La aplicación previa de un preparado exfoliante optimiza la penetración de los principios activos reductores y permite una mayor oxigenación de la piel